
Hay días en los que siento que el pecho me pesa un poco más de lo normal, en especial ese lugar donde siempre te escondes.
Estaba caminando y pensando, por lo regular cuando camino siempre voy viendo mis pisadas; siempre hay que ver en donde o sobre que estamos pisando, parados. Pero hoy tuve la valentia de no mirar abajo o al frente, de perder la vista hacia ninguna dirección (pero siempre esperando encontrarme contigo en algun lugar), solo pensando y caminando ó caminando y pensando; da lo mismo.
Pienso en el calor; en la inseguridad que me da este lugar que me atrapa y no me deja estar-contigo. En la gran diferencia que hay entre el calor que nos aplasta en esta ciudad y el calor que libera tantas cosas junto al mar; en ese calor que nos hacia dormir sin ropa y con el ventilador en maxima velocidad, y sudar y sudar... y otra vez volviamos a empezar.
Y vuelvo a pensar en mi camino, es dificil desprender un pensamiento que te otorga seguridad; para mi, es saber sobre o que, o en donde estoy caminando. No puedo dejar de pensar en que no hay nada debajo de mi o al lado, siempre me estoy cuidando ¿de qué? De no caerme.
Y el sudor cuando camino en esta ciudad, no es el mismo.



